Estos días estamos en casa, hasta nuevo aviso y aunque intentemos distraernos con otras actividades (lectura, cocina, ejercicio…), vamos del ordenador al móvil, y del móvil a la tablet: grupos de whatssaps, memes, vídeos, fotos, juegos, los miles de directos en Instagram para realizar alguna actividad… es realmente estresante y nuestra piel lo nota. Pero no únicamente el estrés emocional puede afectar a nuestro rostro.

Esta exposición regular y prolongada a la luz azul que emiten estos dispositivos entraña un riesgo sobre nuestra visión, nuestro sueño y también sobre nuestra piel.

Si la piel no está protegida por los productos adecuados, la luz azul que emiten estos dispositivos, al igual que la contaminación atmosférica por PM2.5, puede penetrar bajo la piel y hacer que los niveles de colágeno y elasticidad desciendan rápidamente.

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